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Jabón y "saponium"



La necesidad de limpiar parece tan antigua como las civilizaciones.

A lo largo de la Historia desde hace casi 3000 años, hemos empleado una variedad de materiales jabonosos para lavar nuestro cuerpo, nuestro entorno y nuestras cosas.


Quiero compartir con vosotros, algunas historias referidas a los primeros usos del jabón, el cual nos acompaña y ayuda diariamente en nuestras vidas.


En principio las sustancias que se utilizaron, eran materiales y productos químicos (actualmente conocidas como "saponinas"), extraídas de diversas fuentes vegetales.


La Biblia hace mención con Moisés, cuando además de los Diez Mandamientos, dio a los israelitas unas leyes detalladas que trataban sobre la limpieza personal y lo que estas pretendían: además de un mayor aseo entre el pueblo, conservar la salud evitando infecciones y contagios.


Existe una leyenda según la cual el nombre de "jabón"procede de la palabra italiana "sapone", que a su vez viene del Monte Sapo, una de las siete colinas de Roma, donde se realizaban sacrificios con animales quemados en honor de los dioses. Ocurría que el agua de la lluvia se mezclaba con la grasa y las cenizas del altar y se deslizaba hasta el río Tíber. Fueron las mujeres del lugar, las que observaron que aquellos residuos dejaban las ropas más limpias. Esto representó un progreso para aliviar la pesada técnica de golpear los tejidos contra las rocas.

Aquellos romanos, todavía no empleaban el jabón para lavarse a si mismos, preferían aplicarse aceite de oliva mezclado con arena fina sobre su piel. Después se quitaban el aceite sucio con una escobilla llamada "astrágilo" y finalizaban con un relajante baño.


Hoy, es algo tan básico como necesario y podemos incluso, elaborarlo nosotros mismos en nuestros hogares con esas maravillosas recetas de generaciones anteriores, que ya eran responsables y reciclaban los aceites utilizados para cocinar, de forma que no ensuciaran las aguas y las especies que allí vivían, y a la vez sirvieran para limpieza e higiene.


De esta forma, la elaboración del JABÓN DE TAJO, utiliza agua, aceite y sosa cáustica, la cual reacciona rápidamente con el agua produciendo calor ( por eso mejor empezar con agua fría) y emanando gases tóxicos (se recomienda hacerlo en lugar abierto o bien ventilado y ponerse guantes y mascarilla). Ya solo queda remover continuamente en la misma dirección durante 30 minutos hasta que espese y colocar en los recipientes hasta que enfríe y endurezca. Si queremos que además salga espuma, podemos echar un poco de glicerina e incluso algúnas gotas de esencia aromática.


Un milagro más de nuestro aceite de oliva, que de nuevo nos sorprende, ya que es a la vez un producto que ensucia y combinado, limpia.

La primera gran jabonera europea la construyeron los árabes a finales del siglo X en Al Andalus - Sevilla.


Aquí vá mi homenaje al JABÓN, hoy más que nunca, deseándoles muchos lavados atentos, sentidos y realizados con cariño.





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